Cómo aprender mejor para estudiar con más eficacia
Estudiar una oposición no es solo una cuestión de tiempo y esfuerzo, sino también de estrategia y autoconocimiento. En un proceso largo, exigente y lleno de altibajos emocionales, saber cómo aprende tu mente puede convertirse en una ventaja clave. A menudo invertimos muchas horas sin obtener resultados proporcionales, y eso puede generar frustración o desmotivación. Pero ¿y si el problema no es cuánto estudias, sino cómo lo haces?
Una de las claves más poderosas para mejorar el rendimiento está en conocer tu estilo natural de aprendizaje: ¿eres más visual, auditivo o kinestésico?
Comprender cómo recibes y procesas mejor la información te permite adaptar tu forma de estudiar a tu forma de moverte por el mundo. Y cuando estudias desde tu estilo, todo fluye con más facilidad: disminuye el esfuerzo mental, aumenta la retención y mejora tu sensación de competencia.
Además, conectar con tu estilo de aprendizaje te ayuda a dejar de compararte con los demás. Lo que a otra persona le funciona puede no ser lo mejor para ti. Lo importante es descubrir lo que te ayuda a ti a concentrarte, memorizar, repasar y sentirte en control del proceso.
Este documento te invita a descubrir tu estilo dominante y a encontrar nuevas estrategias adaptadas a ti. No se trata de encasillarte, sino de potenciar lo que ya funciona en ti.
Como dice la Programación Neurolingüística (PNL), «el mapa no es el territorio» y cada opositor tiene su propio mapa interno. Vamos a explorarlo.
“No se trata de estudiar más, sino de estudiar mejor… y eso empieza por conocerte a ti mismo.”
¿Qué es el modelo VAK?
El modelo VAK es una clasificación de los estilos de aprendizaje basada en los canales sensoriales por los que cada persona percibe y procesa mejor la información. Su nombre proviene de las siglas en inglés de Visual (V), Auditivo (A) y Kinestésico (K).
Este modelo parte de la idea de que, aunque todos usamos los tres sistemas, cada persona tiende a tener una preferencia dominante o combinaciones particulares que condicionan su manera de estudiar y de recordar.
● Visual: Las personas visuales aprenden mejor cuando ven la información. Se benefician de esquemas, imágenes, colores, gráficos, vídeos o mapas conceptuales. Su pensamiento es muy rápido y suelen recordar mejor lo que leen o escriben que lo que oyen.
● Auditivo: Los aprendices auditivos retienen mejor la información que escuchan. Les resulta útil leer en voz alta, grabarse sus temas, participar en foros o repasar en voz alta. Aprenden con ritmo, tono y secuencias verbales, y suelen tener buena memoria para los detalles hablados.
● Kinestésico: Las personas kinestésicas aprenden haciendo, tocando, moviéndose o relacionando lo aprendido con experiencias reales. Tienen una forma de aprendizaje más corporal, conectada con las sensaciones físicas. Les cuesta más estar quietos mucho tiempo, pero aprenden profundamente si conectan el contenido con una experiencia práctica.

Este modelo se popularizó en la educación a partir de los años 70 y fue integrado y potenciado desde la Programación Neurolingüística (PNL) por Richard Bandler y John Grinder.
La PNL sostiene que el canal sensorial predominante influye tanto en cómo recibimos la información como en cómo la representamos internamente.
Por ejemplo, cuando alguien dice “veo claro lo que tengo que hacer” (visual), “eso me suena bien” (auditivo), o “tengo una corazonada” (kinestésico), está utilizando su sistema preferente para procesar la realidad.
El modelo VAK es una herramienta útil de autoconocimiento. Aplicarlo al estudio de oposiciones permite que el opositor estudie desde su canal predominante, lo que reduce el desgaste mental, mejora la concentración y hace más eficiente el tiempo de estudio.
«Cuando estudias desde tu canal natural, no solo entiendes más, sino que te cansas menos.»
Test: Descubre tu estilo de aprendizaje
A continuación, encontrarás un cuestionario diseñado para ayudarte a identificar cuál es tu canal sensorial predominante a la hora de aprender.
Contesta sinceramente, pensando en tu forma habitual de estudiar para las oposiciones. Anota la letra (A, B o C) de la opción que más se asemeje a ti en cada caso.
Puedes marcar tus respuestas en una hoja o escribirlas directamente si estás trabajando con el documento en formato digital.
1. Cuando estudias una nueva ley, prefieres:
A. Hacer esquemas o mapas mentales con colores.
B. Escuchar una explicación del preparador o grabarte leyéndolo en voz alta.
C. Estudiar mientras caminas o lo explicas con gestos y movimientos.
2. Si tienes que aprenderte un procedimiento administrativo complicado:
A. Te ayudas visualmente con diagramas, listas o tablas.
B. Necesitas explicártelo en voz alta para entenderlo mejor.
C. Lo asocias a un caso práctico o a una experiencia real.
3. Al repasar un test tipo examen, lo haces mejor cuando:
A. Subrayas lo importante y lo ves repetido muchas veces.
B. Lees en voz alta cada pregunta y respuesta para recordarlas.
C. Imaginás que estás haciendo el examen y lo respondes como si lo vivieras.
4. Cuando asistes o ves la clase, recuerdas mejor:
A. Lo que estaba escrito en las diapositivas.
B. Las explicaciones del preparador o los ejemplos hablados.
C. Lo que sentiste durante la clase o lo que hiciste al practicar.
5. Cuando tienes que repasar leyes:
A. Usas colores para destacar artículos clave o te haces fichas visuales.
B. Las lees en voz alta o te grabas los artículos.
C. Las relacionas con situaciones o supuestos prácticos.
6. Si estás preparando un tema para el «cante» oral:
A. Visualizas la estructura del tema y te ayudas de esquemas.
B. Lo repites una y otra vez en voz alta para memorizarlo.
C. Caminas o te mueves mientras lo repasas para interiorizarlo mejor.
7. Para planificar tu semana de estudio:
A. Necesitas ver la planificación escrita o una agenda visual.
B. Prefieres hablarlo en voz alta contigo mismo o comentarlo con alguien.
C. Empiezas directamente a hacerlo y ajustas en función de cómo te sientas.
8. Cuando te explican algo nuevo:
A. Te ayuda verlo escrito o con imágenes.
B. Te ayuda escucharlo claramente con ejemplos.
C. Necesitas probarlo tú mismo para entenderlo del todo.
9. Si te cuesta concentrarte:
A. Miras tus apuntes o dibujos para reconectar.
B. Lees o te repites frases clave en voz alta.
C. Te levantas, te mueves o cambias de postura para recuperar el foco.
10. ¿Qué sueles recordar más fácilmente?
A. Lo que viste o leíste.
B. Lo que escuchaste o dijiste.
C. Lo que hiciste o sentiste.
Ahora cuenta cuántas veces has elegido cada letra:
● Total de A: _____ → Estilo Visual
● Total de B: _____ → Estilo Auditivo
● Total de C: _____ → Estilo Kinestésico
● Mayoría de A: Estilo Visual
● Mayoría de B: Estilo Auditivo
● Mayoría de C: Estilo Kinestésico
Recuerda: no hay un estilo mejor que otro. Lo importante es identificar tus fortalezas y usarlas a tu favor.
Estrategias prácticas según tu estilo de aprendizaje
Una vez que conoces tu estilo dominante, es momento de adaptarlo al estudio diario. Las oposiciones requieren constancia, memoria y capacidad de concentración durante largos periodos. Por eso, aplicar estrategias alineadas con tu forma natural de aprender puede ayudarte a ahorrar energía mental, mantenerte motivado y aprovechar mejor el tiempo.
A continuación te presento estrategias específicas para cada estilo de aprendizaje. No tienes que usarlas todas: prueba, experimenta y quédate con las que mejor te funcionen.
Si eres una persona visual, necesitas ver la información para integrarla. Tu mente recuerda mejor lo que está organizado visualmente, y se beneficia de colores, imágenes y estructuras claras.
● Haz esquemas, mapas mentales y resúmenes con colores.
● Utiliza reglas mnemotécnicas para el estudio por ejemplo de artículos.
● Utiliza rotuladores para subrayar o codificar ideas por colores.
● Apoya tu estudio con infografías (Una infografía es una forma de comunicar información de manera visual, clara y sintetizada, combinando texto, imágenes, iconos, esquemas o gráficos. Su objetivo es que el lector entienda rápidamente un concepto complejo o extenso de forma más atractiva y fácil de recordar), presentaciones o vídeos explicativos.
● Usa post-its o tarjetas con palabras clave para repasar.
● Dibuja conceptos complejos o usa la técnica del «visual thinking» (La técnica de visual thinking o pensamiento visual) es una herramienta que consiste en representar ideas mediante dibujos simples, esquemas, flechas, palabras clave y conexiones visuales. En otras palabras: es pensar y aprender con imágenes, no solo con palabras.)
● Coloca recordatorios visuales en tu zona de estudio (palabras clave, fechas, plazos, artículos).
Estilo Auditivo:
Si eres auditivo, aprendes a través del oído. La repetición oral y el diálogo interno son esenciales para ti. Necesitas escuchar, hablar o explicarte en voz alta para fijar conceptos.
● Graba tus temas y escúchalos en momentos del día con menos carga mental (al caminar, cocinar o antes de dormir).
● Repasa en voz alta, como si explicaras a otra persona.
● Crea reglas mnemotécnicas rimadas o cantadas. Una frase con ritmo o música es más fácil de memorizar.
● Utiliza rimas o canciones (Oposongs) para memorizar listas o artículos de leyes.
● Participa en foros de estudio y debate sobre los temas.
● Lee en voz alta tus resúmenes y escucha charlas, vídeos o podcast sobre el temario.
● Utiliza preguntas y respuestas habladas para simular un examen oral.
Estilo Kinestésico:
Si tu estilo es kinestésico, necesitas involucrar tu cuerpo en el proceso de aprendizaje. La acción, el movimiento y las sensaciones físicas te ayudan a fijar el contenido.
● Estudia caminando o de pie, y repite los temas en movimiento.
● Usa fichas manipulables o flashcards.
● Relaciona lo que estudias con ejemplos reales o casos prácticos.
● Simula situaciones de examen oral en las que te expreses corporalmente.
● Tómate pausas activas y usa la técnica pomodoro para no saturarte.
● Escribe a mano tus resúmenes: el gesto físico de escribir ayuda a recordar.
“Lo importante no es cómo estudian los demás, sino cómo estudias tú mejor.”
| Estilo | Características | Fortalezas | Técnicas clave |
|---|---|---|---|
| Visual | Aprende viendo | Organización visual, memnoria fotográfica | Esquemas, colores, vídeos, mapas mentales |
| Auditivo | Aprende escuchando | Buena memoria verbal, repetición oral | Grabar, repetir, hablar en voz alta |
| Kinestésico | Aprende haciendo y moviéndose | Retiene con la experiencia | Estudiar caminando, dramatizar, casos reales |
Estilos combinados: integrar y flexibilizar
Aunque solemos tener una preferencia dominante, la mayoría de personas somos aprendices mixtos. Es decir, combinamos dos o incluso los tres estilos según el tipo de contenido que estudiamos, el contexto, el nivel de fatiga o el momento del día. Esta versatilidad es una fortaleza: te permite adaptarte y no depender exclusivamente de una única vía de aprendizaje.
En el estudio de oposiciones, esto es especialmente útil. Por ejemplo:
● Puede que uses estrategias visuales para memorizar artículos de una ley (esquemas y colores),
● Técnicas auditivas para repasar en voz alta los temas del «cante»,
● Y enfoques kinestésicos para preparar los casos prácticos simulando situaciones reales.
● El Palacio Mental: un recurso para todos los estilos. Una de las técnicas de memoria más potentes que puedes usar como opositor es la del “palacio mental” o método loci. Consiste en imaginar un espacio que conoces bien (como tu casa o tu camino habitual) e ir colocando mentalmente los artículos o conceptos en lugares concretos.
Por ejemplo: en la entrada colocas el artículo 1 de la Constitución, en la cocina el artículo 2, etc. Cada espacio se asocia a una imagen o historia visual que lo representa.
Esta técnica estimula la memoria espacial (visual y kinestésica) y puede reforzarse con diálogo interno (auditiva). Es una estrategia ideal para temas muy largos o con mucha enumeración.
Ser consciente de esta flexibilidad te permite diseñar sesiones de estudio más variadas, menos monótonas y más efectivas. También te ayuda a respetar tus necesidades físicas y mentales, adaptando tu enfoque según el momento del día:
● Por la mañana, cuando tu mente está fresca, puedes hacer esquemas o estudiar en voz alta.
● A media tarde, cuando te cuesta concentrarte, caminar mientras repasas puede ayudarte.
● Por la noche, escuchar un audio o repasar visualmente puede servir como repaso suave.
Te invito a probar sesiones híbridas: combina 15 minutos de repaso oral, 25 de esquema visual y otros 10 de caminata repasando ideas clave. Así activas diferentes zonas de tu cerebro y haces el aprendizaje más sólido y dinámico.
“Flexibilizar tu forma de estudiar es una forma de cuidarte. No estás obligado a encajar en un único molde.”
Explora, combina y ajusta. Estudiar también es un proceso de autoconocimiento y evolución personal.
Conclusión
Conocer tu estilo de aprendizaje no es una etiqueta, sino una herramienta. Una puerta abierta a nuevas formas de estudiar que se adaptan mejor a ti. En un camino tan largo y exigente como una oposición, aprender a escucharte y respetar tu manera de aprender puede marcar la diferencia entre la frustración y el avance sostenido.
Muchos opositores se sienten bloqueados no por falta de capacidad, sino porque tratan de estudiar con métodos que no les funcionan. Imitan a otros, siguen estrategias rígidas o se obligan a hacerlo todo de una única forma, sin tener en cuenta cómo aprenden mejor. Pero cuando adaptas el estudio a tu estilo, todo cambia: mejora tu confianza, tu concentración y tu rendimiento.
Este documento no pretende encasillarte ni limitarte. Todo lo contrario: quiere darte permiso para explorar y probar. Lo que hoy te funciona puede evolucionar con el tiempo. Quizá seas más visual en los repasos, más auditivo en los «cantes» o más kinestésico cuando estás cansado. Lo importante es que te escuches y te des libertad para ajustar el método a ti.
Y no olvides: tu estilo de aprendizaje no solo te ayuda a estudiar mejor. También es una forma de conocerte, de cuidarte y de confiar más en tus propios recursos. Porque no se trata solo de memorizar temas, sino de convertirte en un opositor más consciente, más autónomo y más fuerte emocionalmente.
Si sientes que, a pesar de aplicar estas estrategias, el estrés o el bloqueo mental siguen frenando tu progreso, nuestro equipo puede acompañarte. Te invitamos a conocer nuestras sesiones de psicología para opositores en Zaragoza, donde trabajamos de forma personalizada para que tu mente sea tu mejor aliada el día del examen.
No estudies como otros te dicen. Estudia como a ti te funciona. Descubre tu forma, tu ritmo, tu estilo. Y recuerda:
«Aprender a aprender es el primer paso para avanzar. Si conoces tu camino, te costará menos recorrerlo.»

